Tus joyas con diamantes creados por Swarovski son preciosas. Siguiendo unos sencillos pasos, podrás mantener su brillo excepcional.
En primer lugar, asegúrate de limpiar tus joyas después de cada uso; utiliza un paño seco y sin pelusa para eliminar cualquier resto de grasa o suciedad que pueda haberse transferido de la piel. Pulsa siempre en una sola dirección para conseguir un acabado uniforme y sin marcas.
Para una limpieza más profunda, recomendamos sumergirlas en agua tibia con jabón una o dos veces al mes. Antes de empezar, comprueba que no haya piedras, cierres ni engastes sueltos. Coloca las piezas en un recipiente con agua y utiliza un cepillo pequeño y suave para eliminar los residuos. Acláralas suavemente y sécalas con un paño de microfibra antes de guardarlas de forma segura en el embalaje original, una caja acolchada o una funda de tela.
También puedes prolongar la vida útil de tus joyas con diamantes creados por Swarovski quitándotelas antes de hacer ejercicio, trabajar en el jardín o realizar bricolaje. Mantén las joyas con diamantes creados por Swarovski alejadas de cremas, aerosoles y productos químicos agresivos, como los que contienen los productos de limpieza del hogar, para preservar su brillo.